Paseas por la ciudad y te llegan las voces de los demás transeúntes que comentan airadamente su situación:
- En la empresa de mi hermano han hecho un ERE y han tirado a la mitad de la plantilla...
- La culpa de Zapatero.
- Ayer estuve en el médico y tuve que esperar tres horas hasta que me mal-atendieron...
- La culpa de Zapatero.
- En la calle lucero hay una farola cada medio metro, ¿te lo puedes creer?...
- La culpa de Zapatero.
- Hoy no parece que vaya a llover...
- ... La culpa ...de Zapatero.
Y es que hasta el 20 de diciembre de 2011, la Presidencia del Gobierno de la Nación recaía en D. José Luis Rodríguez Zapatero y desde entonces el cargo lo ocupa D. Mariano Rajoy Brey, luego, en justa correspondencia, si antes la culpa de todos los males del país recaía en Zapatero, ahora lo hace en Rajoy.
En estas condiciones yo me pregunto ¿para qué existirán las administraciones autonómicas, provinciales y locales?. A fin de cuentas si es el Gobierno Central el responsable de todas las cosas, los demás para qué están.
En mí un embrión de neurona que, inocente ella, aún cree que está para hacerme pensar. Escarba en mi atrofiada mente y me hace recordar que esta es una nación autonómica en la que las competencias del Estado están, en mayor o menor medida, transferidas a los Gobiernos Autonómicos y aún hace algo más; creo recordar que las partidas económicas que el Estado transfiere a las Autonomías no son fondos finalistas, me explico: El Estado calcula qué cantidades económicas ha de transferir a las Autonomías por los distintos conceptos (educación, sanidad, empleo, justicia, ...) pero luego los Gobiernos Autonómicos crean sus presupuestos y distribuyen el monto total según su propio criterio.
Alarmado descubro que se ha estado culpando equivocadamente a Rajoy por acciones que poco tienen que ver con sus responsabilidades. Esta Comunidad Autónoma tiene transferidas las competencias en materias de educación, sanidad, empleo, etc., luego si la Comunidad está en crisis, si ya no tiene dinero, la responsabilidad de la mala gestión de los tiempos de bonanza y de no haber previsto que las cosas empeorarían y haberse preparado para sobrellevarla mejor, debería recaer en el Gobierno Autonómico y dejar de culpar injustamente al señor Rajoy.
Nota: Exculpar a Rajoy de acciones que no son responsabilidad de la Presidencia del Gobierno, no le exculpa de haber incumplido su promesa electoral de no subir los impuestos en su segunda semana de mandato, ni del hecho de que son miembros del partido que preside los que aplicando sus directrices políticas han hundido a esta Comunidad Autónoma que gobiernan desde antes que Zapatero llegara a moncloa.
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